Fotografía cedida por la Hermandad
El Mayor Dolor
Un pianista sevillano construyó esta marcha sobre las fases del duelo. Es la segunda mitad de un díptico: aquí están la depresión y la aceptación. Las tres primeras fases las escribiría después, en otra marcha.
- Compositor
-
Daniel Albarrán Acosta
- Año
- 2023
- Dedicada a
- Virgen del Mayor Dolor en su Soledad
- Hermandad
- Hermandad de la Carretería, Sevilla
- Estreno
- Febrero de 2024, por la Banda de Música La Oliva de Salteras, dirigida por Irene Gómez-Calado
Conviene no confundir esta marcha con Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, que el mismo compositor escribió en 2020 para la Hermandad de las Aguas. Son dos obras distintas, de dos años distintos, dedicadas a dos titulares distintas con advocación parecida. Y tampoco con la Nuestra Señora del Mayor Dolor de Manuel López Farfán, dedicada a esta misma titular de la Carretería, cuya datación oscila entre 1923 y 1927 según la fuente.
La mayoría de las marchas de este fichero nacen de una devoción, de un aniversario o de un encargo. Esta nace de un esquema psicológico.
Daniel Albarrán la escribió sobre las fases del duelo. Y no como metáfora vaga: lo ha explicado con precisión. El Mayor Dolor aborda las dos últimas —depresión y aceptación—, y la marcha que compuso después, Pasión, dedicada a la Virgen de la Merced, se ocupa de las tres primeras: negación, ira y negociación.
Las dos forman lo que él llama un díptico musical sobre el dolor de María. Y están escritas al revés: la segunda es, en realidad, la precuela de la primera.
Por qué eso importa
Una marcha procesional describe casi siempre un estado: la pena, la gloria, el paso de una imagen por una calle concreta. Esta describe un proceso, con etapas identificables y un orden.
Es una manera de escribir que viene de fuera del género, y explica por qué funcionó tan rápido. Se estrenó en febrero de 2024 por La Oliva de Salteras, dirigida por Irene Gómez-Calado, y meses después ya sonaba en la gala de El Llamador de Canal Sur con la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla.
La Carretería otra vez
La titular a la que va dedicada, la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, es la misma para la que Manuel López Farfán escribió una marcha en los años veinte. Sobre la fecha de aquella no hay acuerdo: los catálogos dicen 1927 y la propia hermandad, 1923.
Y hay un tercer nombre. José Font Marimont, el autor de la primera ficha de este archivo, dedicó a la Carretería una Marcha Fúnebre de la que apenas queda constancia, y existe la hipótesis, sin probar, de que sea la misma obra que hoy llamamos Quinta Angustia.
La primera y la última marcha de este fichero apuntan a la misma hermandad.
Un dato de archivo
Una sola grabación catalogada. Es, con diferencia, la menos registrada de todo el fichero, y es lógico: tiene dos años.
Sirve para ver el mecanismo. Cuando se cargó Amarguras aquí, llevaba un siglo largo acumulando versiones. Esta empieza ahora. Dentro de veinte años, ese número dirá algo que hoy no puede decir.
Quién es Daniel Albarrán
Pianista y compositor sevillano, de los nombres jóvenes con más obra dedicada en el repertorio actual. Entre sus marchas, Virgen del Dulce Nombre, La Paz, Montserrat, La Esperanza de Sevilla, Guadalupe y Emperatriz Hispana.
En 2020, la Hermandad de las Aguas le encargó una marcha por el 75 aniversario de la bendición de su titular, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, que estrenó la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla en el teatro de la Fundación Cajasol.