Dibujo realizado por Tomás Terán Torrejón
Cristo de la Expiración
La escribió un músico de treinta y cinco años que dirigía la banda de Infantería de Marina en San Fernando, y le salió una de las marchas mejor construidas del repertorio. Cien años después sigue siendo, con Desamparo, la más tocada de Beigbeder.
- Compositor
- Germán Álvarez Beigbeder
- Año
- 1921
- Dedicada a
- Santísimo Cristo de la Expiración
- Hermandad
- Hermandad de la Expiración, Jerez de la Frontera
Germán Álvarez Beigbeder (Jerez de la Frontera, 1882 – 1968) es la figura central de la música cofrade jerezana. En 1921, cuando compone esta marcha, dirigía la banda del Regimiento de Infantería de Marina en San Fernando. Su obra abarca mucho más que la música procesional, e incluye producción sinfónica y de cámara.
En 1921 Germán Álvarez Beigbeder dirigía la banda del Regimiento de Infantería de Marina en San Fernando. Tenía treinta y cinco años y estaba en el punto más alto de su escritura. De ahí sale Cristo de la Expiración, dedicada al titular de la hermandad jerezana del mismo nombre.
Por qué está tan bien hecha
Arranca en re bemol mayor, en fortísimo, con un tema introductorio de carácter rotundo. Hasta ahí, nada raro.
Lo que hace después sí lo es. En vez de dejar esa introducción como puerta de entrada y olvidarse de ella, Beigbeder la recupera una y otra vez y la usa como separador entre secciones. Deja de ser un principio para convertirse en la articulación de toda la obra.
Y hay una segunda decisión igual de deliberada: cuando un tema vuelve, vuelve trabajado. Beigbeder rehúye repetir sin más, que es el atajo habitual del género para alargar una marcha. Cuando repite, es por equilibrio de conjunto y de forma consciente.
Eso es lo que separa a esta marcha de otras muchas del repertorio: no está montada por bloques, está construida.
Del cuartel a Jerez
Beigbeder es el nombre grande de la música cofrade jerezana, y esta es su marcha más difundida junto con Desamparo. El catálogo recoge catorce grabaciones, desde la de la Banda de la Armada de Madrid en 1981 hasta las de la Municipal de Jerez.
Merece la pena escuchar dos versiones seguidas. Entre la más rápida y la más lenta de las catalogadas hay casi un minuto de diferencia. En una marcha de seis minutos, eso no es un matiz: es otra manera de entender la obra.
Sigue viajando
En 2021 se cumplieron cien años de la marcha, y Jerez lo celebró con mesas redondas, conciertos y una exposición, con los hijos y el nieto del compositor presentes.
En mayo de 2025 sonó por las calles de Roma.