Nuestra Señora del Desamparo · Foto: Fotografía Miguel Ángel Gómez
Desamparo
Durante casi un siglo se la creyó de 1919. Los manuscritos hallados en el archivo de la Banda Municipal de Jerez, escondidos debajo de las copias impresas, demostraron que era doce años anterior y que se llamaba de otra manera.
- Compositor
-
Germán Álvarez Beigbeder
- Año
- 1907
- Dedicada a
- Nuestra Señora del Desamparo
- Hermandad
- Hermandad del Prendimiento (Jerez de la Frontera)
Conviene no confundirla con Nuestra Señora del Mayor Dolor, la otra marcha jerezana con la que comparte origen numérico, ni dar por buena la datación de 1919 que todavía circula en muchos repertorios y carátulas.
Desamparo es una de las dos marchas de Germán Álvarez Beigbeder que más suenan hoy, junto a Cristo de la Expiración. Pero ni se llamó siempre así, ni se compuso cuando se decía, ni estuvo dedicada desde el principio a la hermandad que la lleva.
Ecce-Homo, marcha fúnebre nº 6
El título original fue Ecce-Homo. Marcha fúnebre nº 6, y por esa numeración quedaba ligada a la hermandad jerezana del Mayor Dolor, que procesiona el Jueves Santo.
La lista de marchas fúnebres de Beigbeder sitúa en los puestos cercanos Mater Desolata y Memoria Eterna, ambas de 1907. Si esta es la número seis, la fecha de composición hay que llevarla a ese mismo año, y no a 1919 como se venía repitiendo.
Por qué cambió de nombre
Juan Luis Pérez Roldán pidió al compositor una marcha para la Hermandad del Prendimiento, que sale el Miércoles Santo. Beigbeder debió considerar más justo que cada corporación tuviera la suya antes que una tener dos y otra ninguna, así que echó mano de lo ya compuesto.
Con el título Desamparo se editó la obra en vida del autor, dedicada por tanto al Prendimiento. Los materiales antiguos, con el título primitivo, acabaron reutilizados como cartones sobre los que se pegaron los papeles impresos nuevos. Ahí siguieron, ocultos, durante décadas.
El hallazgo
Las particellas manuscritas aparecieron en los archivos de la Banda Municipal de Jerez. La investigación la llevó Francisco Javier Gutiérrez Juan, director de la Banda Municipal de Sevilla, con la colaboración de Francisco Orellana, director de la Banda Municipal de Jerez, de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento y de Servando Álvarez-Beigbeder, hijo del compositor.
El cotejo dejó otro detalle a la vista. La marcha se editó en la revista musical Harmonía, que por criterio comercial obligaba a suprimir los papeles de fagot. Hay pruebas documentales de que Beigbeder sí lo empleaba. Cuando la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla la grabó para el disco Versión Original, en diciembre de 2006, se recuperó el fagot para respetar lo que el compositor había escrito.