Foto: Fotografía cedida por la Hermandad
Esperanza Macarena
Pedro Morales llevaba unos meses al frente del Soria 9 y solo había escrito una marcha cofrade en su vida. La segunda se le ocurrió dirigiendo en plena Campana, detrás del palio, y acabó siendo el paradigma de lo que algunos llaman el clasicismo de la marcha procesional.
- Compositor
-
Pedro Morales Muñoz
- Año
- 1968
- Dedicada a
- María Santísima de la Esperanza Macarena
- Hermandad
- Hermandad de la Macarena (Sevilla)
Pedro Morales Muñoz nació en Lopera, Jaén, en 1923. Militar de carrera y director de músicas militares, estuvo al frente de la Banda del Regimiento Soria 9 de Sevilla desde 1967 hasta su pase a la reserva en 1984, y es el director que más tiempo ha permanecido en ese puesto.
En 1968, recién llegado a la dirección de la Banda del Regimiento Soria 9 de Sevilla, Pedro Morales Muñoz firmó la marcha que iba a definir su nombre. Venía de suceder en el cargo a Pedro Gámez Laserna, que se había despedido el año anterior con El Cachorro, Saeta Sevillana.
La segunda de un catálogo
Aunque parezca obra de madurez asentada, Esperanza Macarena es apenas la segunda composición cofrade de su autor. La anterior era Cristo Chico del Humilladero, dedicada al titular de su pueblo natal, Lopera, en Jaén, y fechada entre 1956 y 1957 según la fuente.
Morales había empezado tocando el flautín en la banda municipal de Lopera con ocho años. Entró como educando en la banda del regimiento La Reina, en Córdoba, y fue el propio Gámez Laserna quien le aconsejó perfeccionarse en Madrid. En el Real Conservatorio cursó armonía, contrapunto, fuga, coral y dirección, y ganó la única plaza de director de músicas militares que se convocó aquel año.
De la Campana al pentagrama
El propio compositor contó que la inspiración le llegó en plena plaza de la Campana, la primera vez que dirigió a una banda tras el palio de la Esperanza.
A la hermandad le gustó tanto el resultado que accedió a que llevara el nombre de Esperanza Macarena, un título que tenía reservado para una marcha capaz de reproducir lo que supone la salida de la Virgen a las calles de Sevilla.
Un solo centro tonal
Lo habitual en el género es que la marcha funcione con dos centros tonales, uno para el cuerpo y otro para el trío, buscando el contraste. Aquí no ocurre.
Esperanza Macarena se articula entera en torno a un único centro, Do, y lo que varía a lo largo de la obra es la modalidad: la introducción en Do mayor, los temas A y B en Do menor, y el trío de vuelta al Do mayor del principio. El tratamiento armónico es deliberadamente sencillo.
Lo que vino detrás
Morales siguió componiendo para Sevilla durante décadas: Virgen de Montserrat y Virgen de la Paz, las dos de 1970, Virgen de los Negritos, Al cielo con Ella, Hiniesta de San Julián o Señorita de Triana.
En 1999 ganó el primer premio del Certamen Nacional de Marchas Procesionales de San Fernando con Madre de las Mercedes Coronada, dedicada a la Hermandad de Santa Genoveva. Murió en Sevilla el 30 de junio de 2017, a los noventa y cuatro años.