Mater Mea
No se escribió para ninguna hermandad ni para ninguna imagen. La firmó un gallego, se toca en Cartagena, en Zamora y en Sevilla, y está construida entera sobre tres notas. Es la marcha más grabada de este fichero.
- Compositor
- Ricardo Dorado Janeiro
- Año
- 1962
El catálogo de referencia no recoge dedicatoria alguna para esta marcha. Sin embargo, en ediciones de la partitura difundidas públicamente figura que Dorado la dedicó a la memoria de sus padres, lo que casaría con el título. No hemos podido verificarlo en la partitura original, así que recogemos ambas versiones: oficialmente no consta dedicatoria, y la tradición le atribuye esa.
Todas las marchas de este fichero hasta ahora nacieron atadas a algo: una imagen, una hermandad, una ciudad. Mater Mea no.
El catálogo de referencia tiene su casilla de dedicatoria vacía y su ubicación geográfica sin clasificar. No hay titular, no hay corporación, no hay barrio. Solo un título en latín —madre mía— y una fecha, 1962.
Tres notas
Lo que sostiene la marcha entera, del primer compás al último, es un motivo de tres notas: los grados quinto, sexto y cuarto de la tonalidad en modo menor, girando por intervalos conjuntos alrededor de la dominante.
Eso es todo. No hay más material. A partir de ahí Dorado construye seis minutos que llevan más de sesenta años sonando.
Es lo contrario de lo que suele elogiarse en este repertorio. Aquí no hay hallazgo instrumental, ni saeta escrita, ni violines, ni coro, ni ocarinas. No hay ninguna de las novedades que hicieron célebres a Farfán o a Cebrián. Hay economía: sacar carga emocional de un material mínimo, que es la manera más difícil de escribir y la que menos se nota.
Un gallego en la Semana Santa andaluza
Ricardo Dorado Janeiro nació en A Coruña en 1907 y murió en Madrid en 1988. Escribió también Cordero de Dios, Altare Dei, Getsemaní, Hossanna y Dominus Tecum.
Ni nació ni murió en Andalucía, y esta marcha no se escribió para Andalucía. Y sin embargo se ha convertido en una pieza fija de los repertorios fúnebres andaluces.
El mapa de sus grabaciones
Setenta y cuatro grabaciones catalogadas. Para comparar dentro de este mismo fichero: Santísimo Cristo de las Siete Palabras tiene cuatro; Cristo de la Expiración, catorce; ¡¡Macarena!!, treinta y tres.
Pero lo interesante no es el número, es de dónde vienen. Las primeras salen de Cartagena, de Zamora, de San Javier, de Pilas. Bandas de sitios que no comparten repertorio entre sí.
Es el efecto lógico de no estar dedicada a nadie: al no pertenecer a una hermandad, cualquier hermandad puede tocarla sin que suene prestada.
Qué hay que escuchar
El motivo de tres notas, desde el compás uno. Una vez lo identificas, aparece en todas partes: en el bajo, en las maderas, dado la vuelta, alargado. Y no cansa, que es la parte difícil.