Fotografía de archivo
Spes Nostra
La primera marcha dedicada a la Esperanza Macarena, la primera que metió una saeta dentro de la partitura y la única que su autor regaló. Tuvo tanto éxito que en dos años la gente había dejado de llamarla por su nombre.
- Compositor
- Manuel López Farfán
- Año
- 1904
- Dedicada a
- Esperanza Macarena
- Hermandad
- Hermandad de la Macarena, Sevilla
- Estreno
- Semana Santa de 1904, Sevilla, con la banda del Regimiento de Granada nº 34
La fecha del 1 de abril de 1904 que figura en la partitura corresponde al Viernes Santo de ese año y se considera la de la portada rehecha tras la procesión, no la de composición. Conviene además no confundirla con «La saeta», marcha distinta que Farfán compuso en 1913: Spes Nostra pasó a llamarse así popularmente, y ese apodo circula desde hace más de un siglo aplicado a las dos.
En 1903 Manuel López Farfán vuelve a Sevilla desde Pamplona, esta vez como director de la banda del Regimiento de Granada nº 34. Al año siguiente escribe Spes Nostra, y con ella cambia algo que ya no volvería atrás.
Una saeta escrita en la partitura
Hasta entonces la saeta era lo que interrumpía a la banda. Farfán la metió dentro.
En la partitura original está anotado quién la toca y desde dónde: el fliscorno, fuera de la banda y frente a ella. No es un adorno ni una licencia del director de turno; es una instrucción escrita. Es la primera marcha sevillana conocida que incorpora una saeta a la propia obra.
El efecto era tan reconocible que en dos años la gente había dejado de llamarla por su título. En la prensa de 1906 ya aparece simplemente como «La saeta».
Un Viernes Santo en la portada
La partitura que ha llegado hasta nosotros está firmada el 1 de abril de 1904. Ese día fue Viernes Santo.
Como en el caso de Quinta Angustia, la fecha no puede ser la de composición: la marcha estaba terminada y ensayada desde semanas antes. Lo que ocurrió es otra cosa. Al acabar la procesión, y por el éxito que había tenido, Farfán rehízo la portada. Y añadió a mano, en el margen inferior izquierdo, una línea que sigue ahí:
Regalo la propiedad de esta marcha a la Santísima Virgen.
Cedió los derechos a la hermandad. Un compositor de treinta y un años, músico militar, renunciando por escrito a cobrar por la obra que acababa de convertirlo en alguien.
La primera de la Macarena
Farfán ya había escrito en 1899 una marcha llamada Esperanza, inspirada en la Macarena, pero que nunca llegó a dedicarle oficialmente. Spes Nostra sí. Es la primera marcha conocida dedicada a la Esperanza Macarena, y abre una lista que llega hasta hoy.
De aquel Farfán del Regimiento de Granada salen después Pasan los Campanilleros, La Estrella Sublime, La Esperanza de Triana y La Virgen en sus Lágrimas. Todo lo que hizo grande su nombre viene detrás de esta.
Qué hay que escuchar
La introducción ya avisa: giros armónicos que no se esperaban en una marcha de 1904 y un uso de la dinámica deliberadamente efectista. Farfán estaba experimentando, y se nota.
Pero lo que hay que esperar es el fliscorno. Cuando entra, entra solo, desde fuera. Eso es lo que en 1904 no había hecho nadie.