Cristo de la Vera-Cruz de Alcalá del Río · Foto: Francisco Cruz
Cristo de Vera-Cruz
- Compositor
-
Manuel Borrego Hernández
- Año
- 1945
- Dedicada a
- Santísimo Cristo de la Vera-Cruz
- Hermandad
- Hermandad de la Vera-Cruz, Alcalá del Río
El año de esta marcha no es pacífico. Aquí se ficha en 1945, que es la fecha que manejan los catálogos de marchas del periodo. La propia Hermandad de la Vera-Cruz de Alcalá del Río la data en 1932 y la titula «Cristo de Vera-Cruz. Marcha fúnebre», mientras que el disco que le grabó El Carmen de Salteras en 2019 la fecha en 1941. Entre las tres versiones hay trece años de diferencia y ninguna aporta la fuente en la que se apoya.
Manuel Borrego Hernández nació en 1899 y murió en 1958. Es una de las firmas de la generación que sostuvo la marcha procesional en los años más difíciles del género: su VI Dolor se cita, junto a alguna obra de Farfán, como testimonio del periodo de la guerra, cuando muchas bandas subsistían a duras penas y algunas cofradías dejaron de procesionar. De su etapa posterior salen Nuestra Señora de Regla, Nuestra Señora de la Salud o Varal de los Dolores.
Cristo de Vera-Cruz está dedicada al Crucificado de la Hermandad de la Vera-Cruz de Alcalá del Río, en la provincia de Sevilla. El título de la marcha va sin artículo, aunque la imagen y la corporación sí lo lleven.
La saetilla dentro de la marcha
Es una marcha alegre escrita con cornetas, de corte elegante, y su rasgo más reconocible es que incorpora una saetilla. Con eso Borrego se coloca en una tradición muy concreta, la de Pascual Marquina y la de López Farfán, que ya habían metido la saeta dentro de la forma de la marcha antes que él. Pocos años después Pedro Gámez llevaría ese mismo recurso a su punto más alto con Saeta Cordobesa.
Los aficionados suelen señalar los compases que preceden a la entrada de las cornetas como el mejor momento de la obra.
Un pueblo que anda a su compás
En Alcalá del Río la consideran el himno de su Semana Santa, por antigüedad y por belleza. Y hay un detalle que explica esa relación mejor que cualquier elogio: el Cristo de la Vera-Cruz no sale a hombros de costaleros, sino de hermanos nazarenos que lo portan cada Jueves Santo. Quienes lo han visto describen a los portadores andando exactamente al ritmo de esta marcha.
Es decir, no es una marcha que acompañe a un paso: es la marcha con la que ese paso camina.
Dónde se escucha hoy
Es la obra más popular de Borrego, la que más grabaciones acumula y la que más suena en la calle. Forma parte del repertorio habitual de la Cruz Roja y de La Oliva de Salteras, y la han llevado otras bandas como Las Nieves de Olivares. Aun así sigue siendo una marcha de círculos reducidos y no de gran público, en parte porque la música de Borrego nunca ha sido de asimilación fácil.
En 2019 la volvió a grabar la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora del Carmen de Salteras, en un disco que coincidía con los ciento veinte años del nacimiento del compositor y que se propuso recuperar marchas clásicas de calidad con pocas grabaciones detrás.